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Cómo encajar las críticas y salir airosa de ellas

Por Ingrid

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¿Las críticas? Yo las encajo perfectamente…

Aunque quién es ella para hablar, menuda arpía, ¿cómo se atreve a opinar?, si no tiene ni idea del tema, primero que resuelva sus problemas, luego ya que opine sobre las demás…

Sí, nos cuesta encajar las críticas, nos ponemos a la defensiva y las entendemos como un ataque personal.

Cierto que muchas veces las críticas son eso, una agresión.

Otras veces la intención no es ofender.

Pero, sea como sea, a nuestro ego le cuesta mucho encajarlas.

Si el comentario tiene intención de molestar, ¿no es estúpido que reaccionemos justo así, dándole poder a la persona que nos quiere fastidiar?

Ya conoces el dicho: no ofende quien quiere sino quien puede y el poder se lo concedemos nosotras, con nuestro enfado.

Aunque cueste, tratemos de que no nos afecte, no sigamos el juego.

No obstante, es interesante analizar lo que nos dicen porque quizás haya algo que sea cierto y que nos interese tener en cuenta y mejorar.

Y agradezcamos siempre las críticas con una sonrisa.

Sonreír es siempre un buen contraataque, favorece y además mejora nuestro estado de ánimo.

Nadie puede hacerte sentirte inferior sin tu consentimiento” Eleanor Roosevelt

A veces las críticas no pretenden ser ofensivas, es nuestro ego, ese ser egocéntrico y egoísta que habita en nuestro interior, el que se siente ofendido y nos hace sentir mal.

Encajamos mal las opiniones porque somos narcisistas, y también por falta de seguridad y autoestima.

 

Críticas cotidianas que te van a provocar una sonrisa :)

Juegas un partido de tenis y cuando fallas el punto tu compañera te dice: No te preocupes, todas tenemos días malos…

¡Le darías con la raqueta en la cabeza!, ¿quién se cree que es?, ni que jugase tan bien, si tú lo haces mejor, bla, bla, bla..

Por favor, ¿realmente merece la pena ese sofocón?

O esa amiga que te dice: Qué bien te sienta ese vestido, es monísimo, te disimula un montón las caderas.

¿Caderas? ¡¡¿Qué caderas?!! ¿Se habrá mirado al espejo la tipeja esta?

Y esa colega del trabajo tan maja que se ofrece a ayudarte, lee tu informe y te lo devuelve lleno de marcas y comentarios… yo esto lo quitaría, no entiendo qué quieres decir en este párrafo…

Vamos, que ya no aparece ni un ápice de tus ideas y además esa forma de escribir no es tuya, ¿se creerá que no sé redactar?

Mejor nos olvidamos de responder a esas críticas, nos paramos a observarnos y tratamos de valorarnos objetivamente:

Quizás no somos tan buenas como creemos en esto o tan malas como pensamos en aquello.

Nos ofende una crítica si viene de una persona que consideramos inferior a nosotras en ese aspecto, alguien que tú consideras incompetente en un tema y “se cree” con derecho de opinar.

Para y analiza.

¿Por qué desprecias esa opinión? ¿Tan superior te consideras?

Entonces, ¿por qué te ofendes?

 

¿Eres insegura? Tranquila, tiene solución.

Si la conclusión a la que llegas es que te falta seguridad, la buena noticia es que la puedes mejorar.

Muchas de nuestras inseguridades tienen su origen en la infancia.

Es interesante hacer un análisis y ver de forma objetiva qué creencias arraigadas sobre nosotras pueden NO ser del todo ciertas.

El hecho de que fueses el patito feo en casa, no significa que seas fea.

Si tenías un hermano muy inteligente, no significa que seas tonta, etc.

La seguridad personal es mucho más que autoestima, es también nuestra imagen personal y en esto siempre tenemos un margen de maniobra, podemos cambiar algunas cosas y aceptar las que no se pueden modificar.

Mejorar nuestra forma física, llevar ropa que nos favorezca más y sonreír.

Sí, aparte de ser una buena respuesta ante las críticas, sonreír también es uno de los mejores y más económicos trucos de belleza.

También es nuestra realización como personas, el concepto que tenemos de nosotras, lo que nos valoramos…

Aquí tenemos mucha posibilidad de cambio.

Podemos mejorar en nuestro trabajo cuidando detalles como el trato con los compañeros, o sintiéndonos bien con la labor que realizamos.

También desarrollar nuestras aficiones. El abanico es amplísimo: deportivas, culturales, benéficas o artísticas.

 

 

¿Cómo podemos mejorar nuestra estructura social, trabajo y aficiones? Tratando de aunar estos cuatro puntos:

  • Actitud positiva.
  • Inteligencia constructiva.
  • Voluntad.
  • Bondad (contigo misma y con los demás).

Ser positiva, tratar de mejorar y esforzarse en todo lo que hacemos son claves para alcanzar el éxito.

Y ser exigentes pero tolerantes.

Somos humanas y debemos permitirnos cometer errores.

La experiencia debería ayudarnos. Porque aprendemos de lo que vivimos si sabemos gestionarlo.

No siempre podemos ser optimistas, pero siempre podemos ser positivos.

Si estás en el lodo, éste puede secarse al sol y ser la base sobre la que asentarte y mejorar.

 

 

Cómo lidiar con las críticas y salir airosa de ellas.

Y volviendo a las críticas, ¿qué hacemos con ellas?

Escúchalas.

Son una oportunidad de mejora.

Analiza hasta qué punto pueden tener justificación.

También debes aprender cómo juzgas a los demás.

Analizar lo que reprochas en los otros te puede dar mucha información de tus propias carencias.

Es posible que te descubras criticando en otra persona un defecto tuyo.

Las cosas que más te ofenden suelen ser también tus debilidades.

Haz autoanálisis tanto cuando te sientes ofendida por lo que te dicen, como de la forma en que criticas lo que hacen los demás.

Es una herramienta muy poderosa que te puede ayudar a conocerte mejor.

Y escucha lo que te dicen.

Siempre hay algo a tener en cuenta y analizar.

  • ¿Por qué nos ofende tanto que nos mencionen eso?
  • ¿O es la forma en que nos lo dicen?
  • ¿Será quizás que nuestro ego no admite críticas?
  • ¿Determinados comentarios nos hacen sentirnos inseguras, pequeñas y frágiles?
  • ¿Por qué?

Oigámonos también cuando criticamos, incluso sin llegar a verbalizarlo.

¿Pueden ser nuestros propios defectos las que juzgamos en los demás?

¿Es sólo una forma de reafirmarnos y sentirnos mejores?

Tratemos de juzgarnos con actitud positiva y estemos abiertas a descubrir más sobre nosotras.

De eso se compone la experiencia, de ser conscientes de nuestras carencias y, con ese conocimiento, no ser tan duras ni con nosotras ni con los que nos rodean.

Y tú, ¿cómo encajas las críticas? Déjame un comentario. Estoy deseando leerte :)

*Te invito a leer mis publicaciones en 40yqué aquí.

Sobre Ingrid

Estudié psicología aunque trabajé en obras industriales durante muchos años. Mi vida profesional se adaptó a las circunstancias, aprendí, disfruté e hice catorce mudanzas con un marido y dos niñas pequeñas. Hace unos años me reciclé, soy feliz con mis pacientes y enseñando Mindfulness. Dirijo también unas tertulias literarias, he escrito dos libros de relatos cortos y tengo un blog. Escribir, leer, comer, viajar, disfrutar de mi familia y amigos, el deporte y trabajar como psicóloga son mis pasiones, todas, no podría quedarme con una sola.

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7 reflexiones en Cómo encajar las críticas y salir airosa de ellas

  1. Avatar
    Maria Responder 22 noviembre, 2016 at 6:33 pm

    Mucho q aprender y mejorar pero sonriendo, buena tecnica?

    #
  2. Ingrid
    Ingrid Responder 22 noviembre, 2016 at 11:33 pm

    Gracias María. Sonreír siempre resulta positivo, no siempre nos sale a la primera, pero es como los bostezos, empiezas con uno y vienen seguidos… ¡y consiguen cambiar nuestro humor!!!!

    #
  3. Avatar
    M.Angeles Responder 23 noviembre, 2016 at 9:30 am

    No siempre podemos ser optimistas, pero siempre podemos ser positivos, creo que esta es una frase que tiene mucho poder y como tal deberiamos usar siempre ,la positividad en nuestras vidas algo vital para sentirnos bien con nosotros mismos pues con ello como tu dices en tu articulo mejora y cura muchas de nuestras dolencias personales como las criticas,etc.
    Gran artìculo, Ingrid.

    #
    • Ingrid
      Ingrid Responder 25 noviembre, 2016 at 1:02 am

      Gracias M Ángeles, un placer que compartamos la misma opinión.

      #
  4. Avatar
    Mariam Responder 23 noviembre, 2016 at 1:07 pm

    Me ha encantado!!! Es difícil sonreír cuando te ponen a caldo pero es muy buen sistema.

    #
    • Ingrid
      Ingrid Responder 25 noviembre, 2016 at 1:05 am

      Jaja, muy difícil, sí. La idea es ye no te preocupes por esas cosas, o que al menos intentes que no te afecten.
      Y sonreír es de mucha utilidad como antídoto al enfado y el pesimismo.
      Gracias Marian

      #
  5. Avatar
    Alejandra Responder 29 noviembre, 2016 at 5:56 pm

    Me ha gustado mucho tu enfoque! … y me ha encantado lo de ser bondadosa con nosotras mismas!!!

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