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Cómo mantener el enfoque en tus objetivos

Para quienes se dispersan fácilmente y quieren mantener el enfoque en sus objetivos

Por Ros

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¿Crees que lo único que se necesita para triunfar en la vida o en el mundo empresarial es talento?

Mmmmm…

Piénsalo un momento.

El talento es importante, pero el grado de talento que se necesita para triunfar es discutible.

Tendremos que incluir otros ingredientes en la receta, como la tenacidad y la constancia, para alcanzar la meta.

Porque tú puedes relanzar tu carrera profesional o hacer crecer tu empresa. Que no te quepa ninguna duda.

Pero vas a tener que trabajar.

Mucho.

Aunque te desborde el talento por las orejas.

 

Cómo sacar el máximo provecho a tu talento (con una ética de trabajo sólida).

1. Sé muy profesional.

Ser profesional implica serlo a todos los niveles, desde la forma en la que te vistes y te presentas al mundo de los negocios, hasta la manera de tratar a los demás.

La profesionalidad es una categoría tan amplia que, de hecho, abarca el resto de los elementos que componen tu ética de trabajo.

Y aquí, tu inversión en tu propia marca personal es esencial.

 

2. Sé respetuosa.

Incluso en momentos de tensión.

No importa si te enfrentas a una fecha límite o si los ánimos se calientan en una reunión.

Tú, tranquila y bien diplomática.

Tanto si estás atendiendo a tu cliente, como si estás tratando con un proveedor y, sobre todo, si estás intentando convencer a un inversor.

Respeta siempre las opiniones de los demás (especialmente en circunstancias difíciles).

Esto les demostrará que valoras las opiniones y las contribuciones profesionales de los que te rodean.

 

3. Sé fiable.

Cumple tus promesas.

Llega a tiempo a todos lados.

Entrega tu trabajo siempre en el plazo previsto y según el presupuesto acordado.

Prepárate antes de una reunión. Jamás improvises.

Si te ganas una reputación como emprendedora “de fiar”, y demuestras que tus clientes y proveedores pueden confiar en ti, tienes la mitad de la batalla ganada.

En un mundo incierto como el que vivimos, tus relaciones profesionales apreciarán la estabilidad que les brindas.

 

4. Rinde cuentas.

Siempre.

A ti misma.

Y a los demás.

Tú aceptas la responsabilidad profesional por tus acciones y resultados en cada situación, y evitas dar excusas cuando las cosas no salen según lo planeado.

Tú admites tus errores y los usas como experiencias de aprendizaje para evitar repetirlas de nuevo.

 

5. Sé humilde.

No lo olvides nunca.

Reconoce las contribuciones de los demás, y dales crédito por sus logros.

Muestra gratitud a quien trabaje duro por ti, y aprecia a tus clientes leales.

Aprende de los demás, incluso al enseñar a los demás a través de tus palabras, acciones y ejemplos.

Y, aunque siempre te tomes tu trabajo en serio, también debes mantener tu sentido del humor, y reírte de ti misma cuando sea oportuno.

 

6. Construye Hábitos.

Una ética de trabajo se basa en hábitos.

La persistencia, el enfoque, y la filosofía “hay que hacerlo ahora y hay que hacerlo bien”, son los hábitos claves en la construcción de una ética de trabajo que inspira confianza a los demás.

 

Persistencia.

Si te quemas tras un período breve de trabajo o te resulta difícil mantenerte concentrada en una tarea durante mucho tiempo, te falta persistencia.

Y para conseguirla, vas a tener que seguir el mismo proceso que si te estuvieses preparando para una maratón.

Poco a poco te vas a entrenar para mejorar tu nivel de resistencia, forzándote a centrarte en tu trabajo, durante períodos de tiempo más largos.

Eso no quiere decir que te vayas a pasar cinco horas pegada a tu mesa con la cabeza entre los codos, aislada del resto del mundo.

No.

Tiene que haber un equilibrio e incorporar períodos de descanso.

Además, trabajar doce horas seguidas tampoco funciona.

El perfecto equilibrio entre trabajo y descanso.

Las siguientes sugerencias te ayudarán a encontrar el equilibrio entre la tenacidad y el descanso:

  • Mídete. Averigua cuánto tiempo puedes trabajar con eficacia. Evalúa el tiempo que tardas antes de perder el nivel de eficacia o la velocidad, o incluso antes de darte por vencida. Medirse a uno mismo ayuda a mejorar.
  • Ve “a por todas” durante un día entero. Trata de trabajar el máximo posible durante un día, y al día siguiente permítete el lujo de disfrutar un día más ligero. Si consigues mantener la atención enfocada durante más tiempo, lograrás hacer todo el trabajo en menos días. Interesante, ¿no?
  • Haz un 20% adicional. Cuando tu cuerpo te diga, “chica, basta ya de esto”, convéncele de que puedes durar al menos un 20% más. Es decir, si llevas tres horas trabajando intensamente, y sientes las ganas de dejarlo, oblígate a sumar otros cuarenta minutos antes de tomarte un descanso.

 

Enfoque.

Mantener el enfoque o “el foco” es incluso más importante que la tenacidad.

Como mujer emprendedora, decidida e inquieta, eres capaz de generar cientos de ideas en muy poco tiempo.

Y todas te encantan. Quieres ponerlas en marcha. Entonces te das cuenta de que “no tienes tiempo” :(

No es una cuestión de tiempo, sino de prioridades y de mantener el foco.

Concentrar toda tu energía en una tarea, incluso durante un período corto de tiempo, puede ser agotador, pero si combinas ese enfoque con la persistencia que has desarrollado en la sección anterior, no hay labor que se te resista.

 

 

7 Consejos valiosos que te ayudarán a mantener el enfoque (y avanzar sin límites).

1. “Timebox”.

Praticar el timeboxing supone meter tu tiempo en cajas o bloques (metafóricamente hablando, claro está).

Date 60-90 minutos para trabajar en una labor concreta.

Y durante ese tiempo no puedes ni descansar, ni despistarte, ni participar en ningún tipo de distracciones.

Esta es una de mis técnicas preferidas para mantener el enfoque.

 

2. Acelera.

Llegar a un estado de enfoque puro puede llevarte entre 10 y 30 minutos.

Date tiempo para conseguir la aceleración que necesitas para llegar a ese estado idóneo de trabajo.

 

3. Elimina las distracciones para mantener el enfoque.

Practica el hábito de apagar cualquier distracción exterior: teléfono, correo electrónico, redes, niños, parejas…

Cuando estás en tu estado “de trance” laboral, que no te moleste nada ni nadie.

Hay que hacerlo ahora. No te permitas procrastinar.

Las distracciones son ladrones de tiempo que te impiden mantener el enfoque.

Lucha contra ellas para avanzar a buen ritmo ;)

 

 

4. Hazlo ahora y hazlo bien.

Una sugerencia que funciona muy bien.

Escribe en un post-it o una tarjeta esta frase: “hay que hacerlo ahora”.

Pégala a la pantalla de tu ordenador o mantenla en un lugar bien visible en tu lugar de trabajo.

Y hazle caso al mensaje ;)

Cuando estés disfrutando de una pausa, estás disfrutando de una pausa. Perfecto.

Pero si estás trabajando, que no haya nada más que trabajo.

No te permitas posponer las tareas cuando todavía tienes una lista inacabada e interminable de trabajos pendientes.

Hazlo. Hoy. Durante los próximos 30 días.

Extermina el mal hábito de la procrastinación de una vez por todas.

Durante los próximos treinta días marca los bloques de tiempo que quieres dedicar al trabajo o a proyectos personales.

Y durante esos bloques céntrate en tus objetivos.

Cada vez que te despistes, fíjate en el mantra colgado frente a tu ordenador: “Hay que hacerlo ahora”.

Y súmale este otro: “Hay que hacerlo bien.

Si no vas a hacer algo bien hecho, no lo hagas. Así de sencillo.

Un trabajo descuidado, terminado con prisas y sin fijarse en los detalles, es un trabajo de mala calidad, que tu cliente no va a apreciar en absoluto.

El perfeccionismo no es siempre necesario, pero la mayoría de las cosas requieren un nivel mínimo de calidad.

Recuerda “mediocre”, “suficientemente bueno”, “decente”, etc…  son palabras que no tienen cabida en nuestro vocabulario 40yqué.

 

5. Separa la creación de la crítica.

Con las ideas viene siempre un cierto nivel de caos.

Es normal.

Pero una vez que hayas terminado con el proceso de desarrollo de tus ideas, debes dedicarle un tiempo a poner en orden ese desbarajuste inicial.

El desorden mental y el enfoque se “repelen”.

Así que vuelve a la calma y céntrate en tus objetivos después de tu momento creativo.

 

6. Marca dos plazos.

Evita la “parálisis por análisis” marcándote dos plazos.

Uno para completar la tarea, y otro para revisar y pulir el trabajo.

Así, no caerás en la trampa del perfeccionismo, y evitarás terminar algo que aún no está listo apresuradamente y mal.

 

7. No te ofusques.

Si te enfrentas a un obstáculo, y no sabes qué dirección tomar, tómate unos minutos y trabaja en algo distinto.

Verás que cuando vuelvas, tendrás una perspectiva totalmente distinta para abordar el problema que te mantenía paralizada.

Aunque mantener el enfoque es el objetivo, ser inflexible nos puede hacer perder el tiempo.

Por eso, foco y flexibilidad son compatibles y necesarios para conseguir nuestras metas.

Y tú, ¿te dispersas fácilmente? ¿Cómo logras mantener el enfoque? ¡Te leo en los comentarios!

Sobre Ros

Dicen que su capacidad para desarrollar un concepto de la nada y transformarlo en un negocio triunfador, es única. Nacida para emprender, Ros se lanza a cada proyecto siempre con una sonrisa, porque está convencida de que en esta vida hay que hacer las cosas con ilusión, buen humor (el suyo, dicen que es algo inglés), y respeto por los demás. Le fascina Internet porque tiene el "superpoder" de acercar el conocimiento y las personas entre sí como nada ni nadie. No cree en las distancias, y está convencida de que uno puede sentirse cerca de quien quiera, esté donde esté. La aventura de la Re-invención a los 40 le está resultando súper emocionante. Y quiere más.

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2 reflexiones en Para quienes se dispersan fácilmente y quieren mantener el enfoque en sus objetivos

  1. Almudena Responder 3 septiembre, 2017 at 11:04 am

    Me ha encantado el artículo. Está genial. Sólo falta poder cumplir todos y cada uno de sus puntos. Felicidades

    #
    • Ros
      Ros Responder 3 septiembre, 2017 at 2:10 pm

      Muchas gracias, Almudena!! Me alegra que te haya resultado útil. Mantener el foco es uno de los enormes retos en el mundo del emprendimiento (y de la vida!) Éxitos!!!

      #

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