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Comunicación no verbal: el poder de la palabra y de permanecer callada

Por Ingrid

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Comunicamos siempre. En todo momento.

El cuerpo comunica por sí mismo, no sólo por la forma en que se mueve y por las posturas que adopta.

La expresión del rostro, los gestos, la mirada, las sensaciones táctiles y olfativas son nuestra forma de comunicar, sobre todo, las emociones.

Las palabras son hermosas e importantes pero se sobreestiman en exceso, realmente no representan ni la mitad de nuestro lenguaje.

De la misma forma que aprendemos a llevar el cuerpo erguido, adquirimos una forma de mantener la boca.

 

Mi postura, mi forma de moverme.

Birdwhistell defiende que el aspecto físico está culturalmente programado: copiamos lo que vemos.

Eso explicaría, por ejemplo, que con frecuencia marido y mujer tiendan a parecerse, o incluso un perro y su amo.

Sin entrar en si esta teoría es cierta o no, lo que no podemos negar es que siempre estamos comunicando, aunque estemos en silencio.

La expresión de nuestro rostro y nuestra postura dicen mucho más de lo que creemos.

Un ejemplo sencillo puede ser una escena que a todas nos resulta familiar.

Nos sentamos en un tren o un avión, al lado de un desconocido, y nos ponemos a leer. Claramente le estamos comunicando a esa persona que no queremos entablar conversación.

La comunicación no verbal es muy difícil de falsear, nos dejamos “pillar” sin querer por gestos casi imperceptibles.

No soy partidaria de tratar de aprender a manejar estas expresiones, pues en momentos de estrés o situaciones emotivas actúa más nuestro cerebro emocional que el racional, por lo que fácilmente se nos puede desenmascarar.

Mi consejo sería creer en nuestro potencial y actuar con seguridad porque sabemos lo que estamos diciendo.

Mejorar nuestra autoestima y controlar el estrés ante situaciones importantes o novedosas se puede entrenar.

 

Un lenguaje con sentido.

Siendo el lenguaje inferior al 50% de lo que expresamos, sí se puede cambiar con el fin de llegar mejor a nuestro interlocutor.

La forma en que nos expresamos, está influida por nuestra cultura y nivel de estudios.

Y también por algo que muchos desconocen: el sentido que tenemos más desarrollado.

Expresiones como “Hasta la vista”, “Fíjate”, “Observa”, “¿Qué te parece?”, “Mira”, etc. se utilizan de forma inconsciente por personas que tienen más desarrollado el sentido de la vista.

Otras, se comunican mejor en idioma auditivo: “Hablemos”, “Cuéntame”, “Dime qué sucedió”, “Escúchame”…

Los que tienen preferencia por el olfato usarán expresiones del tipo “Este asunto no huele nada bien”, “Esto está podrido”, etc.

Las personas que tienen más desarrollado el sentido del gusto utilizarán expresiones como “Me dejó mal sabor de boca”, “Resulta amargo hablar sobre ello”, “Un niño muy salado”, “Tiene un gesto muy dulce”…

Si escuchamos a los demás, podemos adaptar nuestro lenguaje al suyo.

Esto es algo común en terapia y es útil porque hace sentir más cómodo a la persona que se explica.

Por supuesto, no tiene que ser forzado, aunque usar expresiones adecuadas a la persona que nos escucha, hará más fluida la conversación.

 

Actúo según me expreso. Actúan según me expreso.

La forma en la que nos expresamos, no sólo influye en los demás, sino también en nosotras mismas. Y determina nuestra forma de pensar.

Todo lo que decimos y todo lo que nos dijeron en el pasado, tiene un efecto en nuestro pensamiento.

Somos el resultado de todas esas conversaciones, que generaron nuestras creencias y que, a su vez, marcaron nuestra forma de pensar y nuestra vida.

Yo no sirvo”, “Yo no valgo”…

Las palabras tienen ese poder negativo, sin embargo, utilizadas en clave positiva también pueden tener un efecto mágico.

 

¿Para qué?

Así deben comenzar nuestras preguntas en general.

Esta pregunta te lleva al interior de tu mente:

¿Para qué hago esto?“, “¿Para qué dejo de hacer esto otro?

Son preguntas que te hacen reflexionar y te llevan a actuar.

Las respuestas a estas preguntas deberían ser del tipo “Para ser”, ya que es una buena forma de encarar un objetivo.

Sin embargo, “Para intentar“, “Para tratar de…” no serían válidas.

 

¿Por qué?

Esta no debería ser nunca la pregunta.

Ni la respuesta tampoco.

¿Por qué trabajo tantas horas?

Las respuestas podían ser: “Porque mi puesto lo exige”, “Porque soy una buena profesional”, “Porque no puedo hacer otra cosa”…

Este tipo de preguntas y respuestas no nos conducen a nada.

 

No es lo mismo “ser” que “hacer”.

No “eres tonto”.

Sí “hiciste una tontería”.

Ser no es lo mismo que hacer.

La diferencia es que puedes dejar de hacer, pero no puedes dejar de ser.

 

Pero.

¿Cuántas veces al día dices “pero”?

Pero” es el borrador universal.

Todo lo anterior a la palabra “pero” desaparece, quedando sólo lo posterior.

Cuando utilizamos la palabra “pero”, cerramos todas las puertas y es difícil enfocarnos en nuevas posibilidades.

Quiero adelgazar, pero no tengo voluntad”, “Tenemos la solución, pero vamos a trabajar más”, “Te queda bien, pero te favorece más el verde”.

 

Sí pero no.

Por suerte, el “pero” se puede sustituir por otras palabras que no tienen el mismo poder descalificativo:

Y”, “Sin embargo”, “Aunque” o “Más”.

Estuviste muy bien en tu presentación, sin embargo hubiera sido interesante añadir…”, “Te queda bien el verde, aunque me gusta más el azul”…

 

Escucha activamente.

Por último, aunque todo lo anterior es importante, si queremos llegar a los demás, tenemos que mostrar interés.

A nadie le gusta hablar con alguien que asiente mientras mira absorto la pantalla del móvil.

¿Tan importante es lo que estamos leyendo como para no prestar atención a la expresión del que nos comunica?

Si no estamos atentas, nos perdemos la mitad del mensaje.

Este tipo de escucha no es sólo estar receptiva y atenta a lo que nos dicen.

Requiere también hacer preguntas.

Preguntas abiertas que nos den más información y que permitan a la persona expresarse mejor y hacerse entender.

 

A modo de resumen.

Es muy difícil plasmar tantos conceptos en un post, pero estas son las claves de la comunicación no verbal que me gustaría destacar:

  • Cree lo que comunicas y observa las posturas de los demás.
  • Piensa antes de hablar (ya nos lo decía nuestra madre ;))
  • Utilizar un lenguaje que te acerque a tu interlocutor.
  • Usa términos que te lleven a actuar, a resultados positivos, tanto en tus pensamientos como a quien se lo comunicas.
  • Atiende, escucha, siente empatía y no juzgues.

Se trata de actuar de forma natural aunque meditada.

NO de adquirir unos gestos que no son naturales en nosotras ni utilizar un lenguaje que no dominamos.

SÍ de ser más receptivas y de estar atentas a qué decimos y cómo lo decimos.

Y tú, ¿prestas atención a la comunicación no verbal? ¿Practicas algunas de estas pautas?

Cuéntame cómo te comunicas en los comentarios. Estoy deseando leerte :)

*Te invito a leer mis publicaciones en 40yqué aquí.

Sobre Ingrid

Estudié psicología aunque trabajé en obras industriales durante muchos años. Mi vida profesional se adaptó a las circunstancias, aprendí, disfruté e hice catorce mudanzas con un marido y dos niñas pequeñas. Hace unos años me reciclé, soy feliz con mis pacientes y enseñando Mindfulness. Dirijo también unas tertulias literarias, he escrito dos libros de relatos cortos y tengo un blog. Escribir, leer, comer, viajar, disfrutar de mi familia y amigos, el deporte y trabajar como psicóloga son mis pasiones, todas, no podría quedarme con una sola.

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22 reflexiones en Comunicación no verbal: el poder de la palabra y de permanecer callada

  1. Avatar
    sonia Responder 18 octubre, 2016 at 12:46 pm

    Creo Ingrid que yo digo todas!!!! Olor, vista
    Gusto…. que pasa….
    Tal cual?

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 18 octubre, 2016 at 6:02 pm

      Pues si es así, perfecto Sonia ¡Eso es que haces uso de todos los sentidos!

      #
  2. Avatar
    Nati Responder 18 octubre, 2016 at 12:48 pm

    Muy bueno Ingrid! Totalmente de acuerdo en que decimos mucho más con el lenguaje no verbal, seguiré aprendiendo e intentando aplicar estos consejos.
    Sólo una duda, no me ha quedado claro el tema de las respuestas a los por qué???
    Comparto el post;)

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 18 octubre, 2016 at 6:09 pm

      Hola Nati.

      Con el tema de Los por qué, la idea que quiero transmitir es que no es la mejor pregunta que debemos hacernos. Tampoco las respuestas con porque nos conducen a nada.
      Mucho más práctico preguntarnos para qué. Estas últimas nos llevan a reflexionar, la respuesta a esa para qué debería ser del tipo 2para intentar..”, “para conseguir..”, “para alcanzar…”

      Gracias por leerme

      #
  3. Avatar
    maria Responder 18 octubre, 2016 at 2:03 pm

    Como bien dices es muy importante lenguaje no verbal ya que dice mucho de nosotr@s aún diciendo lo contrario en palabras, hay mucho que practicar y mejorar por mi parte, Gracias

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 18 octubre, 2016 at 6:11 pm

      Gracias María. Todas tenemos mucho que aprender en ese aspecto, las personas temperamentales más. No se puede forzar, pero es interesante tratar de sonreir en cualquier momento del día, si conseguimos que esa rutina se convierta en hábito, tendremos mucho ganado.

      #
  4. Avatar
    M.Angeles Responder 18 octubre, 2016 at 7:34 pm

    Estupendo artìculo Ingrid!.

    En mi caso y por tradición familiar soy asidua a utilizar”pero” y como bien explicas es momento de aparcarlo y sustituirlo,y a poner en practica otras palabras.Gracias

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 21 octubre, 2016 at 1:39 pm

      Hola M Angeles, una vez que eres consciente de ello, te “pillas” continuamente diciendo “pero”, y cierto que el cambiar el término, eres consciente de que modificas lo que quieres decir.
      No se trata de forzar, viene bien sobre todo en conversaciones tensas o donde es importante saber explicarte bien.

      #
  5. Avatar
    Silvia Responder 18 octubre, 2016 at 7:35 pm

    Como siempre muy acertado ! Recomendable al cien por cien, creo que es necesario practicarlo para q forme parte de nuestros hábitos adquiridos . Eso sí sin perder la espontaneidad , por lo menos , con quien nosotros deseemos.

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 21 octubre, 2016 at 1:47 pm

      Gracias Silvia.

      Claro, no se debe forzar. La falta de espontaneidad es lo que más se nota en nuestro lenguaje no verbal. No obstante, tener conocimiento de cómo se percibe lo que comunicamos, nos ayuda a expresarnos mejor.

      #
  6. Avatar
    Jose Responder 19 octubre, 2016 at 4:09 pm

    Me gusta mucho el artículo. Resumes muy bien y con ejemplos muchas ideas claves de comunicación. Me guardo y comparto el artículo.

    ¿Para qué? Me parece una pregunta clave. Nos permite darnos cuenta de nuestras intenciones

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 21 octubre, 2016 at 1:40 pm

      Gracias Jose. Sí, preguntarte para qué, te lleva a reflexionar, es muy potente.

      #
  7. Avatar
    Raquel Responder 20 octubre, 2016 at 12:54 am

    Comunicación no verbal, buen ejemplo, comparto la opinión de que al cabo del día es mayor la información que transmitimos por otras vías que meramente articulando palabras

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 21 octubre, 2016 at 1:44 pm

      Gracias Raquel.
      Sí, nos delatamos. Postura, movimiento corporal, expresión del rostro, la mirada….también nuestro olor, nuestro aspecto… ¡hasta nuestra pupila varía su tamaño según nuestro estado emocional!

      #
  8. Avatar
    Anabel de Paz Merchan Responder 20 octubre, 2016 at 11:10 am

    Estupendo e interesante artículo Ingrid, contigo siempre aprendiendo,gracias!!!

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 21 octubre, 2016 at 1:45 pm

      Anabel, muchas gracias.
      Yo también aprendo mucho de tí. Un beso

      #
  9. Avatar
    Eva Responder 20 octubre, 2016 at 10:28 pm

    Me ha sabido a poco Ingrid, hace tiempo q practico el “para q” en lugar del “por que”, y lo recomiendo
    Me apunto a sustituir el pero, me ha encantado!!
    Gracias

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 21 octubre, 2016 at 1:40 pm

      ¡Gracias Eva!

      #
  10. Avatar
    ANA SAN JUAN JIMÉNEZ Responder 21 octubre, 2016 at 1:56 pm

    Es importante y muy necesario hacer estas reflexiones para que observemos nuestra manera de hablar y comunicarnos. El lenguaje tiene mucho poder. Gracias Ingrid!!!!!!

    #
    • Ingrid Pistono
      Ingrid Pistono Responder 23 octubre, 2016 at 2:59 pm

      Gracias a ti, Ana por leerme. Me alegro de que te resulte útil.

      #
  11. Avatar
    Lucía Responder 24 octubre, 2016 at 9:37 pm

    Muy interesante Ingrid. Lo importante de la comunicación no verbal es la espontaneidad, y es necesario saber interpretarla; aunque algunas “cuando estamos con las amigas”, solo usamos la comunicación verbal (no callamos)

    #
  12. Avatar
    dolores suarez Responder 26 octubre, 2016 at 9:57 pm

    El lenguaje no verbal es verdad que es importantisimo, de hecho una de las cosas que no soporto y logra sacarme de quicio es tener que hablar con una persona que no te mira a lo ojos.Todos deberíamos esforzarnos en demostrar mas interes hacia los demás.

    #

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