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5 excusas sin fundamente para no emprender a los 40

5 excusas (sin fundamento) para no emprender a los 40

Por Ros

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Algunos insisten en hablar de la “crisis de los 40“.

Personalmente, aún la estoy esperando :P

Pero es cierto que en esta fantástica etapa de la vida, pensamos, reflexionamos o nos planteamos cosas que años atrás no tenían demasiada importancia.

Hoy quiero compartir contigo por qué emprender a los 40 tiene muchas ventajas y cómo puedes superar las “excusas” que solemos ponernos a nosotras mismas para no hacerlo (y que yo misma he utilizado).

 

Reflexiones a los 40 (que hace unos años no tenías).

La esperanza de vida aumenta, decidimos ser madres cada vez más tarde y el mercado laboral está como está.

Pero, además, algo pasa a los 40 que nos hace ver la vida de otra manera… ¿estás de acuerdo?

Dime si tú también has pensado que…

 

1. Maternidad: ahora o nunca.

Si has sido madre y quieres aumentar la familia, ahora o nunca.

Y si aún no has dado el paso por cuestiones económicas, laborales o familiares, ahora o nunca.

España es el país de Europa en el que las mujeres tienen a su primer hijo con una edad más avanzada.

Y el número de embarazos en mayores de 40 años se ha triplicado desde el año 2000.

Cuando cumples los 40 empiezas a escuchar el tic-tac de manera intensa.

Incluso te planteas si no habrás esperado demasiado.

Para los ginecólogos la respuesta es clara: a partir de los 35 años la tasa de ovocitos disminuye drásticamente, por lo que deberíamos planificar la maternidad entre los 30 y los 34.

Algunas llegamos tarde para eso ;)

También, el hecho de ser madres o volver a ser madres, nos anima a emprender a los 40 para conciliar y pasar más tiempo con los peques.

 

2. Carrera profesional: ha llegado tu momento.

¿Cómo elegiste a qué querías dedicarte cuando tenías 18?

En la mayoría de los casos el “descarte”, la tradición familiar o lo que iba a estudiar tu amiga del alma, eran razones lo suficientemente poderosas para decidir.

Y así pueden pasar algunos años.

Incluso muchos.

Sin embargo, crecemos, evolucionamos, avanzamos.

Y llega un momento en que “no todo vale”.

Tenemos 40 pero… ¡aún nos quedan 25 años de carrera profesional!

Que se dice rápido.

En estos 20 años hemos tenido tiempo de experimentar, probar, acertar y equivocarnos.

Nos hemos quitado de encima los intereses de las amigas del alma para apostar por nosotras mismas.

También hemos dicho adiós a aquel trabajo que durante tanto tiempo nos satisfizo y al que le tomamos tanto cariño.

Pero donde no podíamos crecer más.

Y hasta hemos dado un golpe sobre la mesa para decirle adiós al negocio familiar (con mucho dolor de corazón y una buena dosis de culpabilidad, pero sabiendo que era necesario).

Ya no somos unas niñas.

Queremos sentirnos realizadas, personal y profesionalmente.

Y tenemos claro lo que NO queremos. Que ya es todo un logro.

Por eso, emprender a los 40 nos permite explorar una nueva faceta dentro de nuestra carrera profesional.

 

3. Legado: mi granito de arena a este mundo.

Dicen que cuando llegamos a esta edad empezamos a pensar en trascender.

Que viene a ser lo mismo que dejar una huella en este mundo.

Aportar nuestro granito de arena.

Y perseguir nuestros sueños.

Porque ya no somos unas adolescentes indecisas.

Nos preocupa lo que hacemos y la repercusión que eso tiene en las generaciones que acaban de llegar o que vendrán.

“La trascendencia surge como la necesidad del ser humano de permanecer en el tiempo, de crear algo nuevo, de conocernos mejor y de progresar como personas.”

No, definitivamente no pensaba en trascender a los 25, ¿y tú?

 

4. Yo-mi-me-conmigo: autoconocimiento.

Ahora tienes una mejor comprensión de tus fortalezas y debilidades.

A lo largo de tu carrera profesional, has realizado trabajos diversos, que te habrán proporcionado la oportunidad de descubrir y evaluar lo que se te da bien, y lo que prefieres dejarle a otros.

Esto puede ser una gran ventaja al gestionar tu propio negocio.

El autoconocimiento te permite reconocer más fácilmente lo que tú puedes (y debes) hacer por ti misma, y lo que deberías delegar o subcontratar.

Para emprender a los 40 (y a cualquier otra edad) esto es esencial.

Lo bueno es que ahora tenemos más experiencia con nosotras mismas ;)

 

 

Dicho lo cual, ¿cuáles son la excusas más “socorridas” para decir que NO a los 40?

 

5 excusas (sin fundamento) para NO emprender a los 40.

En este punto debo decirte algo que ya sabrás.

Emprender a los 40 NO es para todo el mundo.

Es duro.

Exige esfuerzo, muchas horas de trabajo y dedicación.

Requiere una alta tolerancia a la frustración y a la soledad.

Para emprender necesitas tener tu cuerpo y tu mente al 300% de tu capacidad (sin exagerar).

Pero para mí, merece la pena.

Si no es tu caso, no pasa nada.

Hay otras salidas profesionales que no pasan por crear tu propio negocio.

No te lances por pura desesperación. Porque puedes llegar a una situación aún más complicada.

 

1. Soy mayor para emprender.

Cuando tienes 25, sabes que si emprendes y las cosas no salen bien, tendrás muchas más oportunidades por delante.

A los 40 tienes menos tiempo para empezar de nuevo.

Peeeeero, ¿te has dado cuenta de que eso es, precisamente, lo mejor?

Porque al emprender a los 40 harás todo lo posible por minimizar tus posibilidades de fracaso.

No quiero decir con esto que a los 20 te tomes las cosas a la ligera, pero sí que es cierto que en esta etapa de la vida somos más maduras, conocemos mejor nuestro potencial y cómo exprimirlo al máximo.

Además, tenemos más recursos, un mayor bagaje profesional y serenidad para afrontar las dificultades.

 

2. No le puedo fallar a mi familia.

Este es uno de los miedos más frecuentes.

Por eso es importante que antes de dar el paso estudies detenidamente:

  • Tus capacidades para satisfacer las necesidades de la actividad que quieres emprender.
  • Los costes asociados a la puesta en marcha y funcionamiento de tu empresa.
  • El mercado en el que te vas a adentrar.
  • Tu competencia.
  • Tu propia situación financiera.

Además, te recomiendo que hables con otras empresarias, preferiblemente si tienen negocios similares al tuyo, para conocer las dificultades más comunes y aprender a solventarlas.

Y ahora viene la reflexión.

Las únicas personas que NO fracasan son aquellas que NO lo intentan.

Si no das el paso, nunca experimentarás la libertad y el éxito de ser dueña de tu propio negocio.

Piensa que la mayoría de los emprendedores exitosos han tenido experiencias regulares, malas o pésimas antes de triunfar.

Lo que aprendes después de esas experiencias es lo que te llevará hasta tus metas.

Y tu familia estará allí para disfrutarlo contigo.

Así que, en lugar de pensar en fallarles, ¿por qué no piensas en lo feliz que serás cuando alcances tus sueños y la libertad financiera que conseguirás?

Esa felicidad, tu entusiasmo y tu estabilidad financiera es para ti.

Y para ellos.

 

3. No tengo los recursos económicos necesarios para emprender a los 40.

En esta etapa de la vida es probable que hayas podido ahorrar algo de dinero y que cuentes con un colchón financiero (más que a tus 20).

Sin embargo, una situación prolongada de desempleo, una mala experiencia empresarial previa o circunstancias familiares, pueden haberte dejado a cero (o casi).

Afortunadamente, hoy en día hay muchos negocios que puedes emprender a tus 40 con una inversión económica limitada.

Échale un vistazo a la sección de Ideas de negocio.

 

4. Nunca he montado un negocio o soy nueva en este sector.

A tus 40 y pico, muchos de tus conocidos y compañeros habrán ido cambiando de empresa y de funciones.

Esto hace que puedas tener acceso a un grupo importante de conexiones que, en un momento dado, te podrían echar una mano cuando lances tu empresa.

También podrán abrirte puertas que, de otra manera, hubiesen permanecido cerradas.

Por otra parte, todas tus experiencias laborales previas te han abierto la mente y te han aportado una perspectiva más amplia de tu entorno.

Y todo eso suma.

A partir de ahí, los grupos de networking, las asociaciones de empresarias, las Cámaras de Comercio, la formación presencial y digital…

Hay cientos de recursos a los que puedes recurrir y que te ayudarán a abrirte paso en el mundo empresarial.

Siempre y cuando te esfuerces al máximo :)

 

 

5. Tengo miedo. No sé si podré. No sé si sabré.

Es humano tener miedo.

Lo raro sería no tenerlo.

Ahora bien, el miedo no puede dominar tu vida.

Piensa cuál puede ser el peor escenario si decides lanzar tu negocio.

Y después reflexiona sobre qué cosas podrías hacer para solucionarlo.

Sin excusas.

Si planteas un problema, piensa en las posibles soluciones.

¿Te atascas? Aquí tienes unos ejercicios para disparar tu creatividad que te vendrán como anillo al dedo.

¿Que dejas tu trabajo, lanzas tu negocio y no ganas tanto como esperabas?

Puedes buscar un trabajo a tiempo parcial mientras tu negocio despega.

Eso sí, hay algo que no te puede fallar si te propones conseguir todas tus metas y sueños.

¿Imaginas qué es?

La confianza en ti.

Si crees ciegamente en ti, el miedo desaparecerá.

Por eso damos tanta importancia a nuestra sección de Mentalidad.

Porque realmente es la clave.

Así que olvídate de los “no tengo el dinero“, “no tengo la experiencia“, “no sé si sabré” y “no sé si podré” para no emprender a los 40.

Cultívate. Cuídate. Confía en ti. Cree. Y crece.

Sueña y actúa hoy.

Ahora.

YA.

Tú decides quién quieres ser.

Cuéntamelo en los comentarios. Estoy deseando leerte :)

 

Si quieres trabajar mano a mano con la persona que me guió en mi proceso de emprender a los 40, mi compañera y Coach Raquel Gargallo, apúntate ahora a la lista de acceso preferente al Programa “Coaching Kit para tu Re-Invención”. Te avisaremos en cuanto abramos inscripciones para 2018 (plazas limitadas).

Sobre Ros

Dicen que su capacidad para desarrollar un concepto de la nada y transformarlo en un negocio triunfador, es única. Nacida para emprender, Ros se lanza a cada proyecto siempre con una sonrisa, porque está convencida de que en esta vida hay que hacer las cosas con ilusión, buen humor (el suyo, dicen que es algo inglés), y respeto por los demás. Le fascina Internet porque tiene el "superpoder" de acercar el conocimiento y las personas entre sí como nada ni nadie. No cree en las distancias, y está convencida de que uno puede sentirse cerca de quien quiera, esté donde esté. La aventura de la Re-invención a los 40 le está resultando súper emocionante. Y quiere más.

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