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Esto es lo que has aprendido durante tus primeros 40 (y necesitas desaprender)

Por Raquel

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Vaya panorama.

Has llegado a los 40 ¿y ahora qué?

Tu día a día a los 40 no es como te lo habías imaginado a los 20.

A esa edad jugabas a soñar y construir esa vida que estaba por venir.

Una pareja, un buen trabajo, quizá un buen cargo en una gran empresa…

En esa época ya habías tomado tus primeras decisiones.

Estudiar o no hacerlo.

Ir a la universidad con amigos o sin ellos.

Seguir tu vocación o buscar algo con buena salida laboral.

La seguridad, el miedo, e intentar controlar el futuro ya asomaban por tu vida.

Muchas veces por la voz de tus padres que querían lo mejor para ti.

Otras por desconocimiento de qué te gustaba, para qué eras buena y que querías hacer con tu vida.

Nunca te han enseñado a descubrir tus puntos fuertes.

Esos aspectos en los que eras mejor que nadie.

Siempre reforzaron en ti lo que no se te daba tan bien.

Y así olvidaste en qué eras buena.

Olvidaste que hay algo que sabes hacer mejor que nadie.

 

Lo que has aprendido en tus primeros 40 años de vida.

A lo largo de todos estos años no todo es negativo.

Hasta llegar donde estás ahora has aprendido muchas cosas.

Has aprendido de los errores, de las malas decisiones, de los consejos y de tus propios pasos.

Y ahora estas aquí, en el ecuador de tu vida.

Sabiendo qué quieres y qué no quieres.

Con una nueva etapa que está a punto de abrirse delante de ti.

¿Tienes miedo a ver qué hay en ella?

Da un poco de impresión asomarse a ver qué nos depara el futuro.

Los miedos no desaparecen por muchos años que tengas, siguen formando parte de ti.

Igual que la cultura de la felicidad en la que vives.

Parece que no han cambiado la fórmula y ser feliz consiste en tener un trabajo estable que te proporcione seguridad.

¿Seguridad de qué?

¿De tener un trabajo poco estimulante en el que haces siempre lo mismo?

¿De tener un horario inflexible que limita tu libertad?

¿De atrofiar tus ideas y tu mente?

¿De perder la ilusión, la vitalidad y la energía?

¿Esa es la seguridad que te da la dichosa “felicidad”?

Igual esa chica de 20 que fuiste creía en esa felicidad de una forma más ingenua.

La veía lejana y no se creía todo lo que le decían. Era inconformista.

Porque se creía capaz de cambiar su mundo, se sentía ligera y libre, y confiaba en conseguir todo lo que se propusiera.

Pero ahora se encuentra atrapada en un trabajo que no le hace feliz y que solo la mantiene.

La mantiene sin ilusiones ni esperanza de cambio.

La mantiene con miedos de que ya no es sólo ella.

La mantiene con la impresión de que “no hay salida”.

Porque la situación ya no es la misma.

 

¿Tienes claro hacia dónde vas?

Quizá estás casada, separada o enamorada de nuevo.

Quizá tengas hijos o no.

Quizá tus padres ya dan muestras de necesitar más atención por tu parte.

Quizá tu trabajo esté estancado y te resulte poco para ti.

Pero, ¿dónde vas ahora?

Perdona que me meta donde no me llaman pero, aunque la situación no es la misma, tú sigues siendo la misma.

Sigues siendo esa mujer increíble, de espíritu joven, de ojos abiertos, de mente despierta, de ganas e ideas.

Un espíritu de libertad, de ligereza, de ilusión, de tener aspiraciones, de ver que hay todo un camino por delante, que el futuro está por llegar y que todo puede mejorar…

Todo esta ahí, delante de ti.

Igual solo de leerlo, de volver a sentirlo, una sensación extraña ha acariciado tu piel recordándote que es cierto.

Que esa vocecita que te martiriza todos los días es ese espíritu rebelde que espera mucho más de ti.

Que está esperando que despiertes, que no te hundas, que no desistas, que no abandones.

Que no te abandones a lo establecido, a lo convencional, al hastío.

Que no sigas escondiendo tu frustración en atracones de comida, en excusas, o millones de quejas.

Que dejes de mirarte el ombligo y conectes de nuevo con tu pasión, tu felicidad, tu creatividad.

O que dejes de menospreciarte por tener solo lo que tienes, por no llegar a más, por no llegar a todo.

 

Elige el estilo de vida que quieres tener de ahora en adelante.

Olvídate de lo que hacen los demás, de cómo viven, de cómo sueñan y de qué consiguen.

Tus prioridades han cambiado a lo largo de los años.

Y posiblemente ahora tengas unas prioridades diferentes, distintas a tu hermana, vecina o mejor amiga.

Tus prioridades son solo tuyas.

Si a tus 40 añazos sueñas en secreto con ser una mujer emprendedora impresionante y triunfar, no te avergüences.

Si sueñas con dar mucho más de lo que das, aprender, reinventarte y volver a elegir a qué te quieres dedicar, no lo evites.

Si aún deseas ser libre y crear tu propia vida y tu propio trabajo, no te escondas.

Porque lo único que estás haciendo con eso es desgastar tu día a día.

Estás mirando para otro lado, aumentando la infelicidad, el estrés y la impotencia de no hacer nada.

De querer y autoconvencerte de que no puedes.

Te pones límites que argumentas con una lógica aplastante.

Pero la lógica no siente. Y tú SÍ.

Sientes desesperación, ahogo, tristeza y pena.

Lo intentas esquivar pero vuelven a ti una y otra vez.

Porque no haces nada.

Sólo pensar, autocompadecerte, reñirte y volver a pensar.

Piensas en lo que no quieres, en lo que no te gusta, en lo que ya no forma parte de ti.

Sueñas y coges carrerilla con muchas ideas, abrumada por todo lo que serías capaz de hacer.

Pero luego todo cae en picado porque antepones la creencia de tu realidad.

Tu situación, las personas que están a tu cargo, tus pagos, tus gastos…

Y pierdes las fuerzas.

Te fastidia, te da rabia y te regañas.

Pero al final lo ves todo negro de nuevo.

Hay una mínima calma al “saber” que no hay salida.

Te autoconvences de que esto es lo mejor que puedes tener.

Hasta que vuelves a pensar en lo que NO quieres, lo que NO te gusta, o lo que NO forma parte de ti…

Con todo lo que has aprendido hasta ahora de la vida, ¿qué NO forma ya parte de ti y aún sigues haciendo?

Te leo en los comentarios :)

 

Sobre Raquel

Dicen que expresa con la mirada más que con las palabras y que su sonrisa es una de sus armas de desmarque, pero lo que más le gusta es que esa sonrisa se convierta en risa. Desde que descubrió el coaching tiene claro que este es su camino y no ha dejado de luchar. Ha vivido un proceso hasta llegar donde está y quiere ayudarte a que tú también lo consigas. Cada día tiene la oportunidad de conocer y ayudar a mujeres reales como tú. Puede inspirarte, guiarte y ayudarte para que disfrutes de tu vida de forma real y auténtica. Para ella es emocionante retarse para que vivas, sientas y ames intensamente. Todo lo que hay en tu vida comienza y acaba en ti…

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4 reflexiones en Esto es lo que has aprendido durante tus primeros 40 (y necesitas desaprender)

  1. Laura Responder 20 octubre, 2017 at 6:37 pm

    Justo ayer vi este video: https://www.facebook.com/centromentar/videos/785264561572625/?hc_ref=ARRSnqD_2dJYp0xDukWYPWxej-dpVR4HoijRdk2gNNcvAtKEe5aUVHHg99BUMkpVl2s&pnref=story

    Los mandatos que ya de chicos nos vienen metiendo en la cabeza y que están tan arraigados… y que si pensás un poco, ¡no son siquiera ciertos!
    Y cómo cuesta quitarlos… porque los demás también tienen esos mandatos agarrapatados y te tiran para abajo.
    Pero se puede con personas como ustedes que ayudan a la gente a repensar y despertar.
    ¡Muchas gracias, Raquel y Ros!

    #
    • Raquel Gargallo
      Raquel Gargallo Responder 21 octubre, 2017 at 9:10 am

      Laura, gracias a ti por hacer posible que estemos ayudando y apasionando a mujeres como tú.

      Tal y como dices, tenemos unos mandatos que desde pequeños nos inculcan y crecemos con ellos, y son difíciles de desbancar porque no sabemos cómo.

      Pero si estamos en ese punto de inflexión, si después de todo lo que llevamos recorrido de vida no nos gusta lo que vemos o no coincide con lo que soñamos, demos un pequeño paso, que signifique un pequeño cambio que pueda cambiar cómo nos sentimos.

      Igual ese paso nos hace creer que podemos ver con más crítica todo lo que hasta el día de hoy hemos dado por sentado en nuestra vida. Y con ello pensar y repensar, como dices, qué está en tu mano para sonreír más, ilusionarnos con lo que ya tenemos o algo nuevo…

      En definitiva desaprender lo que ya no nos sirve y aprender a transformarlo. Reinventarnos.

      Un abrazo enorme, Laura

      #
  2. Liliana Responder 21 octubre, 2017 at 9:16 am

    Sabes, entre por curiosidad a leer tu artículo porque acabo de cumplir 40 y me parece curioso q este en la Foto dos mujeres ligeramente pasadas de kilos y tmb me parece curioso q solo haces preguntas negativas; siento q el articulo o aporta nada, más q una descripción d eh a mujer fracasada; se q para ti es enriquecedor q hagan comentarios y ese es mi comentario. En la curiosidad de leer este articulonpensando q podía mostrarme que hacer en Los cuarenta cuanto no te sientes así como tu lo describes si no que al contrario Te sientes con energía y quieres conocer el mundo colones realmente a los 40. Personalmente no me siento como lo describes. Y me parece q el articulones demaciadomnegativo que me dejo pensativa 🤔 y con la sensación q estás describiendo a una persona fracasada y q no le aportas nada.

    Con respeto a tu blog y a tu artículos pero es mi opinión.

    Muchas gracias

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    • Raquel
      Raquel Responder 21 octubre, 2017 at 10:12 am

      Liliana, gracias por tu comentario. No sabes cuánto me alegro de que escribas porque no te has sentido identificada con el artículo.

      Trabajamos y nos escriben muchas mujeres que se sienten tal y como se describe en el post. Según la palabra que has utilizado tú “fracasadas”, según nosotras, insatisfechas.

      Hemos querido recoger y reflejar la situación aquí para que no se sientan solas y, con una consecución de artículos, darles la esperanza con acciones concretas para que puedan cambiar su situación actual.

      Para llegar a los 40 con buena energía, tal y como te encuentras tú, es fantástico. Señal de que has sido fiel a ti misma y has apostado por lo que tú querías en todo momento. Así que me encanta que reflejes que sí se puede, que con 40 no se tienen que sentir así, y que si se quieren sentir como tú, pueden lograrlo.

      Así que gracias de nuevo por ayudar a todas esas mujeres que sí se sienten identificadas con lo que comentamos en el post. Un abrazo.

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